El mejillón es un molusco bivalvo que vive en aguas saladas. El mejillón de Galicia tiene una característica forma de hacha, puntiaguda y gruesa en el extremo anterior o umbo, y larga y muy afilada en el posterior, lo que le distingue fácilmente de las especies de menor calidad de otras zonas. El color negro azulado de su concha y la coloración anaranjada de su carne, más oscura en las hembras que en los machos, lo hacen inconfundible. Alcanzan el tamaño comercial en 1 año, que es de 50 mm.

Morfología: Es un molusco formado por una concha y una masa visceral. La concha es de color negro azulado y alargada y con 2 valvas iguales (con un extremo triangular y el otro redondeado), marcado con líneas concéntricas de crecimiento. Son filibranquios porque los filamentos o ramificaciones de sus branquias tienen manojos entrelazados de cirios similares a pelos.

Hábitat: Vive formando comunidades numerosas más o menos numerosas fijados a las rocas, a las que se adhieren por medio de su pie. Se encuentran en la zona de mareas o por debajo de estas pero siempre en sitios de poca profundidad. Se captura en su hábitat natural (mejillón de roca), o se obtiene de la mitilicultura o cría, bien en bateas o llanos. Este sistema es común en el Mediterráneo y las Rías Bajas gallegas y da lugar a mejillones de pequeño tamaño pero muy carnosos. Las bateas son plataformas flotantes sujetas al fondo del mar de las que penden unas cuerdas sumergidas a las que, mediante unas mallas, se adhiere la semilla o cría del mejillón; al poco tiempo estas mallas se deshacen dejando libre al mejillón. Galicia es líder mundial en cultivo en batea.

Es el molusco más representativo del mercado español de los bivalvos. Suelen consumirse al vapor para apreciar todo su sabor pero existen múltiples formas de prepararlos.

Valores nutricionales:

Proteínas: 10,18 g / 100 g

Grasas: 1,96 g / 100 g

Hidratos de carbono: 3,4 g / 100 g

Valor calórico: 72 kcal / 100 g